domingo, 20 de diciembre de 2020

Fractura de cadera y luxación de sacro

 


Fractura de cadera y luxación de sacro

 

Nuestro paciente es un chihuahua, macho, de un año y 2,4 kg, que se escapó y sufrió un atropello por un coche.

Veamos las rx del estudio previo:

 




Hay una fractura del ala derecha del Ilion y una luxación sacro Ilíaca izquierda, también hay fracturas en Isquion y Pubis, pero generalmente las fracturas posteriores al acetábulo no son significativas a nivel patológico.

Para la resolución quirúrgica, será necesario un abordaje bilateral, y sujetar ambas fracturas. Para la fractura del ala del Ilion se colocará una placa y tornillos de 2 mm, y para la luxación sacro Ilíaca se pondrá un tornillo.

Veamos las radiografías de control post operatorio:

 





La reducción quirúrgica es adecuada, y podemos apreciar que, al recolocar los fragmentos en Ilion, y también al fijar la luxación sacro ilíaca, adicionalmente, los fragmentos de isquion y pubis se recolocan igualmente.

El post operatorio de este paciente requiere una restricción del ejercicio, pero con paciencia y los cuidados adecuados se puede lograr un buen resultado.

Veamos la radiografía de control mes y medio después de la cirugía.





 

Los implantes no se han movido, y los fragmentos están soldando adecuadamente. Todavía no ha curado totalmente, y debe mantenerse el control sobre la actividad física del paciente, pero la evolución tras la cirugía permite un pronóstico muy favorable.



viernes, 27 de noviembre de 2020

Luxación de codo en gato

 

Luxación de codo en gato

 


Hace ya tiempo que no publico una luxación de codo en un gato, la última fué de Junio de 2018 (http://artrovet.blogspot.com/2018/06/luxacion-de-codo-en-gato.html)

Es evidente, que un blog que lleva ya 125 entradas debe tener artículos muy similares, pero también en el trabajo diario a veces recibimos casos muy similares, aunque luego haya pequeñas variaciones que los convierten en diferentes.


Nuestro paciente es un gato, que se escapó y al volver a casa trae una cojera de no apoyo de su extremidad anterior derecha.

En el estudio radiográfico obtenemos las siguientes imágenes:

 





 

En este caso el diagnóstico es muy evidente, nuestro paciente tiene una luxación de codo, pero el ligamento interóseo que une el cúbito y el radio debe estar intacto. (A diferencia del caso publicado en Junio de 2018)

La resolución de este tipo de luxaciones sólo puede ser quirúrgica, pues además de reponer la integridad articular, también se deben reponer los ligamentos rotos.

Se realizan túneles óseos sobre el Húmero, Cúbito y Radio, para pasar ligamentos que unirán los tres huesos, tal y como comenté en el artículo anterior.

Yo en su momento me inspiré en el artículo:

Surgical management of traumatic elbow luxation in two cats using circumferential suture prostheses. M Farrell 1, D G Thomson, S Carmichael

Vet Comp Orthop Traumatol . 2009;22(1):66-9. doi: 10.3415/vcot-08-03-0026.


Y estas son las radiografías del post operatorio:






En el post operatorio es importante controlar y limitar la actividad del paciente durante al menos un mes, para dar tiempo a que se produzca la suficiente fibrosis periarticular que garantice la estabilidad articular, y luego hacer una vuelta gradual al ejercicio.




miércoles, 28 de octubre de 2020

Fractura de tibia distal

 


Fractura de tibia distal

 



Nuestro paciente es un perro mestizo, utilizado habitualmente para la caza, que pesa 18 kg, tiene unos 12 años y ha sufrido una fractura por pisar un cepo.(Nunca entenderé porqué todavía se usan cepos)

En este tipo de lesiones, los daños en los tejidos blandos y la escasa vascularización de la tibia distal, muy poco rodeada de musculatura, hacen que la cicatrización vaya a ser lenta, y debemos poner unos implantes que puedan mantener la funcionalidad de la extremidad durante mucho tiempo, hasta que se forme un callo óseo adecuado.


Comenzamos con el estudio radiográfico:








Se trata de una fractura transversa, diafisaria distal, con un fragmento muy corto, que dificultará mucho la colocación de implantes suficientes para lograr una buena inmovilización, y además debemos ser lo más cuidadosos posible, para dañar lo mínimo los tejidos blandos circundantes.

La fijación mínima para que la fractura sea estable tras colocar una placa de osteosíntesis es colocar tres tornillos en cada fragmento (seis corticales), y es evidente que en este caso no pueden ser en línea.

Veamos las radiografías de control post operatorio:









 

Como puede apreciarse en las imágenes anteriores, se colocaron dos placas ortogonales. Se colocó una primera placa, de 8 agujeros y para tornillos de 3,5 mm de diámetro, en la cara medial de la tibia, con dos tornillos en el fragmento distal, tres espacios vacíos y luego tres tornillos en el fragmento proximal. Los tornillos distales están desviados hacia la línea media para evitar la línea de la fractura, y la superficie articular del tarso. Como no era suficiente fijación, se colocó una segunda placa ortogonal, colocando a nivel distal un tornillo entre los otros, para lograr las seis corticales que garantizan una fijación estable.

 

En el post operatorio de ese paciente es imprescindible lograr un callo óseo suficiente,  para ello, sabemos que el callo óseo generado en una fractura de un hueso es directamente proporcional a las fuerzas que soporta ese hueso, por lo tanto es necesario favorecer la carga mediante un ejercicio controlado, con pequeños paseos a paso lento, y cuidar los tejidos blandos para que la vascularización permita esa cicatrización.




jueves, 24 de septiembre de 2020

Fractura de fémur distal en gatito

 


     Fractura de fémur distal en gatito

 

Este artículo es un poco especial, porque en este caso lo importante no es la fractura como tal sinó el tipo de paciente que presento.

Se trata de un gatito de 25 días de vida y 195 gramos. A veces nos llegan pacientes de este tipo, y es frecuente que muchos compañeros digan que son demasiado jóvenes ó demasiado pequeños ó que no soportarían una anestesia, ó muchas otras escusas, que incluso siendo ciertas no significa que no deban ser intervenidos, y por esa razón quiero presentar este caso, porque espero que sirva de inspiración para que otros compañeros se atrevan a ayudar a este tipo de pacientes si en alguna ocasión llegan a su clínica.

Veamos las radiografías previas:






En pacientes tan jóvenes el esqueleto no está todavía formado, y a veces vemos fisuras que cicatrizan en pocas semanas, pero este gatito tenía el fémur distal tan desplazado que si no se intervenía no volvería a caminar bien. 

En las radiografías he puesto una regla en centímetros para que se pueda calcular el tamaño, pero cuando estábamos planeando la anestesia, durante la preoxigenación, obtuvimos una imagen que muestra mucho mejor lo que estoy contando.






 

Aunque no es objetivo de este blog hablar de anestesia, en este caso contaré lo que planeamos, y si alguien tiene una idea mejor, que lo diga en los comentarios y lo publicaré.

En este gatito se puso una vía endovenosa, pero para un flujo de 5 ml de suero por kg y hora, como sólo pesa 195 gr, habría que ponerle 1 ml en una hora, y aunque hay bombas de suero que pueden hacerlo, nosotros pusimos una jeringuilla de insulina de 1 ml y se le daban pequeños bolos de suero para mantener la fluidoterapia durante toda la cirugía.

En la inducción se calculó la dosis de anestesia para 1kg (dexmedetomidina y metadona), se diluyó 10 veces y pensamos en ponerle para 200 gramos, pero sólo con la dosis para 100 gramos ya estaba en plano quirúrgico.

La intubación traqueal no se hizo y se le puso un circuito abierto y una máscara.

 



 

En la cirugía había que reducir la fractura, realinear la rótula y colocar un par de agujas de Kirschner con mucho cuidado porque los huesos eran muy frágiles y existía el riesgo de que el hueso se rompiese al doblar la punta de las agujas.

Veamos las radiografías de control post operatorio:

 




 

Aunque radiológicamente el resultado era bueno, el mayor problema fue que ya había una retracción de tendones, y al principio el gatito apenas podía flexionar la extremidad, pero con rehabilitación y masajes diarios poco a poco fue ganando rango articular, a la vez que empezaba a utilizar su patita, y dos meses después este era el resultado:

 

 




 

 


Todavía puede decirse que es un gatito joven, pero ya ha superado una fractura de fémur, camina normal y no tendrá secuelas.

Este es el objetivo de este artículo, animar a otros compañeros frente a un caso similar para que cuando un paciente así llegue a la clínica, se animen a ayudarlo.

 


domingo, 6 de septiembre de 2020

Fractura de metacarpos en gato

 


Fractura metacarpos gato

 


Las fracturas de metacarpos y metatarsos constituyen aproximadamente un 12% del total de las fracturas en perros y gatos, y las causas más comunes suelen ser atropellos y/o caídas, excepto en los galgos de carreras que suelen presentar principalmente fracturas por estrés, debido al ejercicio intenso durante las carreras.


Aunque no siempre es necesaria una resolución quirúrgica, principalmente si está roto un solo dedo, es siempre recomendable para favorecer la rápida recuperación del paciente y además para evitar las desviaciones distales ó las sinastosis que se producen cuando cicatriza de forma anómala.


En este artículo, comentaremos el caso de un gato Maine Coon, que saltó de una altura excesiva y viene a la clínica con una marcada cojera de su extremidad anterior izquierda.


Al hacer el estudio radiográfico obtenemos las siguientes imágenes:


 







 

 

 

Teniendo en cuenta que los metacarpos y las falanges se enumeran del uno al cinco comenzando de medial a lateral, podemos afirmar que el paciente presenta una fractura transversa diafisaria distal del tercer y cuarto metacarpos.

 

Para la resolución quirúrgica es necesario un abordaje dorsal y la colocación de dos agujas de Kirschner, que deben realinear los metacarpos rotos, para facilitar su correcta osificación.

 



El siguiente paso es cortar las agujas, doblar los bordes distales para evitar que migren, y facilitar su extracción en el futuro, y finalmente, cerrar por planos y hacer las radiografías de control post operatorio:










Aunque el resultado radiológico es muy bueno, todavía es necesario alcanzar la curación clínica, y para ello es imprescindible controlar la actividad del paciente, evitando saltos ó carreras que puedan crear un callo exuberante ó cojeras, que se podrían evitar fácilmente si el paciente tuviese una recuperación tranquila, en un espacio reducido y por el tiempo necesario hasta hacer una radiografía de control que nos permita asegurar que ya está curado.

 

 


martes, 30 de junio de 2020

Fractura de la fisis proximal del húmero





Fractura de la fisis proximal del húmero


Aunque en este blog suelo presentar artículos muy variados, me he dado cuenta que llevo dos entradas seguidas hablando de fracturas de húmero, primero de la metáfisis humeral y luego del tercio distal, por lo que he considerado que sería bueno para completar este pequeño monográfico, totalmente improvisado, comentar algo sobre las fracturas del húmero proximal, que suelen ser muy poco frecuentes, y sobre las que hay pocos artículos publicados.

Nuestro paciente es un perro de aguas español de 8 meses y 22 kg de peso que ha dado un salto desde gran altura y viene con una marcada cojera de su extremidad anterior derecha. Comenzamos el estudio radiológico y obtenemos la siguiente imagen:


fractura salter harris húmero



A pesar de que la calidad radiográfica no sea perfecta, se aprecia una fractura Salter Harris tipo I de la fisis proximal del húmero derecho.

La fisis proximal está formada por dos núcleos de osificación independientes, que se funden y formal la superficie articular de la cabeza del húmero y también el trocánter mayor. Es importante saber esto porque la manipulación del fragmento proximal debe ser cuidadosa para evitar que se separe en dos mitades, que dificultarían muchísimo la reducción y fijación de los fragmentos. En este caso, como ambos fragmentos estaban unidos, una vez hecha la reducción, bastó con colocar tres agujas de Kirschner desde el trocánter mayor para lograr una buena estabilidad y funcionalidad de la extremidad.

Veamos la radiografía de control post operatorio:


agujas en fisis proximal húmero


En la imagen anterior se aprecia todavía el tubo traqueal, pero lo importante es que podemos ver que hay una buena reducción. Hay que comprender que la fuerte musculatura de la zona dificulta la manipulación de los fragmentos, también es importante ser cuidadosos para no separar la fisis proximal en dos porciones, y por último señalar que la zona mas caudal de la cabeza humeral es superficie articular donde evitaremos colocar implantes.

Una vez realizada la cirugía, enviamos el paciente para casa, insistiendo en la restricción de ejercicios hasta que el hueso haya cicatrizado. Generalmente la fisis humeral proximal suele cerrar cerca del año de edad del perro, por lo que no esperamos una evolución muy rápida. Veamos la primera revisión radiográfica, al mes y medio de la cirugía:


agujas húmero proximal


El paciente tiene una buena movilidad y un apoyo excelente pero como imaginábamos la línea de crecimiento todavía no ha cerrado y debemos ser cautelosos con el ejercicio para evitar sorpresas.

Veamos la siguiente revisión radiográfica, tres meses después de la cirugía:


fractura húmero proximal


En este caso ya sí que podemos afirmar que se ha alcanzado la curación. La fractura ha consolidado sin problemas, el paciente está bien, y sólo pensaremos en quitar los implantes si en el futuro comienzan a migrar y a molestar al paciente.




sábado, 30 de mayo de 2020

Fractura de codo en "Y"





Fractura de codo en “Y”



Las fracturas de codo en “Y” son fracturas especialmente complejas, cuya resolución exige un abordaje bilateral y una resolución cuidadosa. 

Anteriormente se proponía la resolución mediante osteotomía del olecranon ó la tenotomía del tríceps, pero, aunque la visibilidad intraoperatoria era mejor, había mayores complicaciones en el post operatorio y ya no se suele realizar habitualmente.

Revisando un poco la bibliografía, hay un artículo especialmente útil para comprender este tipo de fracturas (Bilateral Fixation of Y-T Humeral Condyle Fractures via Medial and Lateral Approaches in 29 Dogs.  W M McKee, C Macias, J F Innes.  J Small Anim Pract . 2005 May;46(5):217-26. doi: 10.1111/j.1748-5827.2005.tb 00313.x.)

En ese artículo se propone hacer primero un abordaje medial, y tratar de hacer una reconstrucción perfecta, después se hace el abordaje lateral, se coloca un tornillo transcondilar y luego una segunda placa lateral.

Veamos un ejemplo. Tenemos un paciente, un bulldog francés, con una cojera de su extremidad anterior derecha, tras haber sido atropellado por un coche. Comenzamos el estudio radiográfico y obtenemos las siguientes imágenes:


Fractura codo en T perros

fractura codo en T perros



Tenemos una fractura de codo en “Y”, pero además de los tres fragmentos principales hay algunos fragmentos más que hacen que la resolución sea más complicada.

Como ya he comentado anteriormente, se comienza por un abordaje medial, evitando los nervios mediano y cubital y tratando de hacer una reconstrucción lo más perfecta posible, teniendo en cuenta que es una fractura conminuta.

Luego se pasa al lado lateral, se coloca el tornillo transcondilar, y se intenta colocar una segunda placa para incrementar la fijación.

Es importante comprender que los tornillos se colocan de caudo medial y caudo lateral hacia craneal. Veamos una imagen que ayudará a comprenderlo.


fractura de codo en Y perros



Y estas son las radiografías de control post operatorio del caso que estamos comentando:


fractura codo Y perros

fractura codo en Y perros



Al hacer la reconstrucción me encontré fragmentos conminutos no reducibles, pero lo importante es lograr una fijación estable y una reconstrucción de la superficie articular lo más perfecta posible, y ambos objetivos se lograron.

En este paciente se emplearon placas de reconstrucción por dificultades técnicas de distribución durante la etapa del confinamiento, pero aunque es una buena solución para adaptarse mejor al contorno del hueso, una solución mejor habría sido utilizar placas bloqueadas, para evitar el aflojamiento ó la migración de los tornillos.

Por supuesto, en este tipo de casos, es muy importante lograr una buena colaboración por parte de los propietarios para evitar que el paciente realice ejercicio intenso en fases tempranas antes de alcanzar la curación.






jueves, 30 de abril de 2020

Fracturas de húmero




Fracturas de Húmero


Generalmente en traumatología, cada región anatómica tiene un abordaje preferente, intentando colocar siempre los implantes en la cara de tensión del hueso, pero en el húmero existen varias opciones, puesto que la cara de tensión es cráneo medial, y esto permite colocar implantes en la cara cráneo lateral, pero también en la cara medial.

Aunque ya he publicado anteriormente otros casos de fracturas de húmero, quiero aprovechar este artículo para presentar dos nuevos casos, resueltos de una forma muy parecida, pero con abordajes diferentes.


El primer caso es una gata que fue recogida por una protectora, con una fractura de húmero, por un disparo con una escopeta de perdigones.

Veamos las radiografías de control preoperatorio:



fractura conminuta húmero gato



disparo húmero gato



Se trata de una fractura metafisaria conminuta, no reconstruible, que se resolvió con una placa puente y un clavo intramedular, mediante un abordaje lateral.

Veamos las radiografías de control post operatorio:

placa y clavo húmero gato

placa y aguja húmero gato




Aprovechando bien el espacio se pudieron poner tres tornillos en cada fragmento, y junto con el clavo intramedular aportan una fijación suficiente para que ese hueso pueda curar, a pesar de la fractura conminuta en la zona metafisaria central.

La retracción muscular acercará los fragmentos óseos a la zona central, y se formará un gran callo óseo que englobará todo, restableciendo la continuidad ósea.



Veamos el segundo caso, un cachorro recogido por una protectora local, que tiene una fractura humeral. El problema es que el pobre animal desarrolló una parvovirosis, estuvo dos semanas con tratamiento, y cuando empezó a recuperarse lo suficiente para soportar una cirugía, se hizo el estudio radiológico:


fractura metáfisis húmero perro

fractura metáfisis humero perros



El mayor problema en este caso era el tiempo que había pasado desde la fractura, que había permitido una retracción muscular importante, así como una gran fibrosis peri-fractuaria que dificultaba mucho la resolución de la fractura.

Para lograr una mayor visualización de la fractura, así como un abordaje mas amplio para eliminar la fibrosis entre los fragmentos, y lograr una buena reducción ósea se hizo un abordaje medial.


placa y aguja húmero perro

placa y aguja I.M. cara medial húmero perro




El abordaje medial del húmero es algo más complicado por las importantes estructuras vasculares y nerviosas que nos vamos a encontrar, pero si se supera esa importante dificultad técnica, tenemos la ventaja de que la cara medial del húmero es más plana y resulta más fácil reducir la fractura y colocar la placa. Además en este caso había mucha fibrosis y se necesitaba un abordaje amplio, por lo que considero que en este caso entrar por la cara medial fue de gran ayuda.

Como apunte adicional, el abordaje medial es imprescindible para las fracturas bilaterales de codo, ó lo que es lo mismo, fracturas de húmero distal en “T” por lo tanto es bueno tener amplia experiencia en este abordaje antes de emprender la resolución de ese tipo de fracturas, como comentaré en el siguiente artículo.