jueves, 5 de octubre de 2017

Fractura distal de cúbito y radio


Fractura distal de cúbito y radio


En las fracturas de cúbito y radio, la dificultad aumenta cuanto más distal es la fractura y en ocasiones si no es posible colocar una placa normal con tres tornillos en el fragmento distal se recurre a placas con forma de “T”  para colocar los tornillos en un espacio muy pequeño, pero todavía hay casos más extremos donde ya no es posible colocar tornillos y la única opción posible es colocar dos agujas cruzadas, tal y como ocurre en el caso que presento a continuación.

Se trata de un gato joven que ha saltado desde una ventana y viene cojeando de su extremidad anterior izquierda. Comenzamos el estudio radiográfico con las dos proyecciones básicas y comparando ambas extremidades.


fractura radio gato


fractura de radio





Se trata de una fractura en la línea de crecimiento distal del radio con subluxación del carpo. Además, debido a la caída, el paciente también presiona otras lesiones que deben tenerse en cuenta. Es bastante frecuente que los  gatos que saltan desde ventanas presenten neumotórax ó roturas de vejiga ó lesiones en el paladar, y en este caso, al abrirle la boca…


rotura paladar blando gato


Como comentamos anteriormente, al planificar la cirugía sólo era posible colocar dos agujas cruzadas en el fragmento distal y luego se reparó el desgarro del paladar blando.



agujas en radio gato

sutura paladar blando gato



En este tipo de fracturas es importante la restricción de ejercicio en el post operatorio inmediato, pero puesto que se trata de un paciente joven la cicatrización será muy rápida y habitualmente en tres ó cuatro semanas estará recuperado.


lunes, 4 de septiembre de 2017

Fractura de cadera



Fractura de cadera


Después del parón veraniego continuamos con nuevos casos.

En esta entrega expondré la historia clínica de una perrita mestiza, de aproximadamente 4 kg de peso que se escapó durante el paseo y fue atropellada por un coche.

En la valoración inicial, con el paciente sin sedar, se estudian las lesiones y se hacen las primeras radiografías para valorar los posibles daños internos.


fractura cadera canino


fractura cadera canino


He puesto este caso porque aunque mucha gente puede ver claramente la lesión, todavía me encuentro con compañeros que ante las imágenes anteriores se fijan en los daños que hay después del acetábulo (En traumatología veterinaria de perros y gatos los daños óseos posteriores al acetábulo, no se suelen intervenir. Es decir, no tienen significado patológico las lesiones que vemos en Isquion y Pubis).

Del mismo modo, también hay gente que no ve la fractura del Ilion, pues curiosamente están bastante bien alineadas las corticales y se superponen los fragmentos, pero la realidad es que el Ilion izquierdo es mucho más corto que el derecho, por lo tanto hay una lesión longitudinal y los fragmentos se superponen.

Como en todas las lesiones de cadera, fué necesario comprobar que la vejiga urinaria no estaba dañada, había buen control de esfínteres y que había sensibilidad dolorosa en ambas extremidades posteriores, por lo tanto no había lesiones neurológicas.

El siguiente paso fue planificar la cirugía, y en este paciente se planteó la colocación de una placa de osteosíntesis para tornillos de 2 mm, que se adapta bien al tamaño del hueso, y después de la analítica previa y la valoración neurológica se realizó la cirugía.

Las siguientes imágenes corresponden al estudio radiográfico post operatorio.




placa fractura cadera perro


placa fractura cadera perro



Es curioso contemplar como una vez reducida la fractura en Ilion los fragmentos de Isquion y Pubis se acercan bastante. En una fase posterior, la retracción muscular que se produce cuando desciende la inflamación y los músculos comienzan a trabajar de nuevo, vuelve a unir esos fragmentos y puesto que son de hueso poroso suelen soldar con relativa facilidad. 
En todo caso, esos fragmentos no soportan peso, por lo tanto no son importantes para la locomoción y no suelen dejar secuelas si no llegasen a soldarse completamente.


Lógicamente, después de la cirugía es necesario mantener al paciente en un espacio reducido para que no realice ejercicios bruscos, además debe salir de paseo con correa corta y recibir la medicación y los controles necesarios hasta que se alcance la curación. 


sábado, 8 de julio de 2017

El gato de tres patas



El gato de tres patas


Esta es la historia de un gato común, que vive en estado de semi libertad, en una casa familiar, en el campo.
El animal solía salir de paseo, y en una ocasión, fue atacado por un perro que le produjo una grave lesión en su extremidad anterior izquierda.

fractura de cúbito y radio en gato


Se trataba de una fractura del cúbito con luxación del radio (Fractura de Monteggia), pero con luxación completa del codo, y grave lesión de los tejidos blandos. 

En aquella ocasión el paciente había pasado varios días sin aparecer y cuando lo hizo el borde distal del húmero estaba necrosándose, la infección de los tejidos blandos era muy grande, había zonas sin vascularización, mucho pus entre las capas musculares y una pérdida de sensibilidad en los dedos que indicaba un muy mal pronóstico.

Ante una situación tan grave fue necesario amputar la extremidad y ahí empezó su vida como gato de tres patas. Probablemente ya os habréis fijado que en esa misma extremidad tenía una fractura antigua de cúbito y radio mal curada, que produjo un gran callo y cicatrizó de forma natural aunque produjo una exóstosis de ambos huesos limitando los movimientos de pronación y supinación, tan importantes en los gatos.


A pesar de la amputación el animal recuperó su vida normal, y aunque ya no salía tanto,  seguía corriendo y saltando igual que siempre. Pero precisamente en un salto, desde una altura considerable, se fracturó la otra extremidad anterior.


fractura de radio gato

fractura de radio en gato


Se trataba nuevamente de una fractura diafisaria oblicua de cúbito y radio, pero en esta ocasión ya no había otro punto de apoyo y era necesario hacer una buena cirugía que permitiese una rápida recuperación del paciente, pero además era necesario que pudiese apoyarse en esa extremidad desde el primer momento.

Precisamente por  esa razón parecía insuficiente con colocar únicamente una placa en el radio, y se combinó con una aguja intramedular en el cúbito, que añadía una fijación extra, muy necesaria en las primeras fases de cicatrización.

Veamos las radiografías de control:


aguja en cubito gato

clavo en cubito gato


La reducción era muy buena, la fijación estable, y la extremidad pudo ser empleada desde el primer momento.  En una fase posterior se podrá retirar la aguja del cúbito cuando se haya formado un callo eficaz  y suficiente para garantizar la estabilidad de la extremidad.


Este gato de tres patas continúa corriendo y saltando, aunque ya sólo por los alrededores de la casa de sus dueños, aunque ya ha consumido algunas de sus siete vidas, pero todavía le queda una nueva oportunidad.

lunes, 1 de mayo de 2017

Fractura de metacarpos

Fractura de metacarpos


Las fracturas de metacarpos son frecuentes en cachorros que saltan desde grandes alturas o que introducen una extremidad en el ángulo de cierre de una puerta, y generalmente si se trata de fracturas aisladas de los metacarpos centrales no suele hacerse casi nada pues los demás huesos sirven de férula de sujeción pero el problema se agudiza si la fractura compromete a todos los huesos de la mano.
Cuando todos los metacarpos de una extremidad están fracturados las férulas son una opción simple, pero generalmente en esos casos el paciente tardará mucho en cicatrizar, sufrirá bastante dolor, cojeará, y cuando finalmente cicatrice los dedos no quedarán rectos.
Para evitar estos problemas, agilizar la cicatrización y mejorar el resultado final se pueden colocar clavos intramedulares en animales de tamaño pequeño  ó incuso placas con tornillos en animales de tamaño grande.

Nuestro paciente en esta ocasión es un cachorro de Pomerania macho, de 4 meses y unos 4 kg que ha saltado desde un muro y cojea de su extremidad anterior derecha.

Al acudir a la clínica se le hace una primera radiografía y nos encontramos con esta fractura:


fractura dedos perro


Se trata de una fractura diafisaria transversa de los metacarpos II, III, IV y V de su extremidad anterior derecha. 
Como ya he comentado al principio de artículo, en estos casos el tratamiento conservador produce muchas complicaciones y los dueños aceptaron la solución quirúrgica.


agujas dedos perro

Como puede apreciarse en la imagen anterior se le colocan 4 agujas intramedulares de 1,2 mm de diámetro para mantener la alineación de los metacarpos.

Cinco semanas más tarde se le hace un control radiográfico:


clavos dedos perros


La evolución está siendo buena, pero todavía no hay una curación completa de las fracturas, por lo tanto se mantienen los implantes y se le cita para un nuevo control radiográfico tres semanas más tarde.


clavos dedos perros

En este control radiográfico a las ocho semanas se aprecia que el cachorro ha cicatrizado ya las fracturas de los metacarpos, y es el momento de retirar las agujas.


metacarpo perro



Una vez que se le retiraron definitivamente los implantes se le dió el alta clínica.

jueves, 30 de marzo de 2017

Fractura del proceso medial del cóndilo humeral



Fractura del proceso medial del cóndilo humeral


Generalmente al pensar en fracturas del cóndilo humeral solemos pensar en las fracturas del proceso lateral del cóndilo humeral, pues son las más comunes,  pero en este caso lo que se había roto era el proceso medial del cóndilo humeral.

Se trataba de un cachorro de American Stafford de 5 meses y 12 kg de peso que ha dado un salto desde demasiada altura y presentaba una cojera de su extremidad anterior izquierda.
Veamos la primera imagen radiográfica:

fractura cóndilo medial



Se trataba de una fractura epifisaria distal, intraarticular, Salter Harris tipo 4 del proceso medial del cóndilo humeral izquierdo.  
Era un caso relativamente atípico pues lo habitual es que se fracture el proceso lateral, pero esta variación condiciona el abordaje a la articulación, que en lugar de ser por la cara lateral debe ser por la cara medial.

El tratamiento típico de este tipo de fracturas suele hacerse con un tornillo de tracción intercondilar y algunas agujas que ayuden en la fijación y eviten la torsión. Pero puesto que nuestro paciente es un cachorro en pleno desarrollo no es buena idea colocar un tornillo sobre una línea de crecimiento, por lo tanto será necesario hacer la fijación sólo con agujas, que interfieren mucho menos.

En este caso se colocaron dos agujas intercondilares y otras dos en la parte superior del fragmento, para evitar la rotación y lograr una fijación estable.
Veamos las radiografías de control post operatorio:



fractura cóndilo humeral perro

fractura de húmero en perro



La reducción era buena y la fijación parecía estable, pero se trataba de un cachorro de 5 meses y rápido crecimiento, que debería estar confinado en un espacio pequeño y con actividad física restringida pues impactos repetidos en la extremidad podrían provocar que el fragmento se desplazase.

Afortunadamente los dueños colaboraron y puesto que era un paciente muy joven a las tres semanas ya casi había cicatrizado. 
Veamos las radiografías de control:

fractura cóndilo humeral perro

fractura cóndilo humeral perro



En cachorros tan jóvenes la cicatrización suele ser muy rápida y aunque es posible que en el futuro haya que retirar agujas, por ahora lo único que debe preocuparnos es lograr una vuelta gradual a la actividad normal del paciente.



sábado, 4 de marzo de 2017

Fractura de cúbito y radio


FRACTURA DE CÚBITO Y RADIO


Las fracturas de cúbito y radio son muy comunes en la clínica veterinaria, (hasta un 18% de las fracturas de perros y gatos) y ya he hablado de ellas en varias ocasiones en este blog, principalmente refiriéndome a animales de talla pequeña, que son los que presentan un mayor riesgo de complicaciones, pero en la clínica diaria a veces los casos se repiten, y ésta publicación es simplemente un reflejo de mi trabajo.

En esta ocasión el paciente era una perra de aguas,  una hembra castrada y obesa de 4 años de edad y 20 kg de peso que había sufrido un atropello y al acudir a la clínica más cercana le han puesto una férula para fijar su extremidad anterior derecha.

Veamos las radiografías previas a la cirugía:


férula en radio canino




Se trataba de una fractura diafisaria y conminuta de cúbito y radio. A pesar de que el paciente tenía un peso de 20 kg, sus huesos no eran demasiado robustos, por lo tanto colocar una placa para tornillos de 3,5 mm me parecía excesivo, pues estoy seguro que tendríamos problemas de sobre protección de los implantes, y una placa para tornillos de 2,7 mm me parecía un poco escasa, (el paciente estaba obeso), por lo tanto en esta ocasión opté por poner una placa de elongación, que no lleva agujeros en su zona central, sinó que es maciza, de ese modo tendría una fijación más rígida, pero además los propietarios eran gente muy ocupada que tenía poco tiempo para vigilar al animal durante la semana, y decidí fijar también el cúbito para estar seguro que no habría fallo de los implantes.

Veamos las radiografías de control post operatorio:


placa elongación radio perros


clavo intramedular cúbito perro


Tal y como se aprecia en las imágenes anteriores, la placa del radio es maciza en la zona central, y en el cúbito he puesto una aguja intramedular que complementa la fijación. Esta aguja nos permitirá una mayor fijación en un primer momento, y luego se podrá retirar para dinamizar la fractura.

La evolución del paciente fue muy buena, a pesar de ser un animal obeso y con escaso control sobre su actividad física, y al mes se le hicieron las primeras radiografías de control:

aguja en cúbito perro

La evolución como ya he dicho estaba siendo muy buena, pero para estar seguros decidimos esperar un poco más antes de reintervenir, y tres semanas después volvieron para retirar el clavo y dinamizar la fractura.

Mediante un pequeño abordaje en el codo se extrajo el clavo y luego  se repitieron las radiografías:


fractura cubito y radio perro


A pesar de ser un paciente obeso y de huesos finos la cicatrización estaba siendo muy buena, incluso sin un buen control del ejercicio durante el post operatorio, y los dueños estaban satisfechos de la evolución de su mascota.


Es probable que simplemente con la placa de elongación se pudiese lograr el mismo resultado, pero creo que la doble fijación ayudó mucho al principio, y el hecho de que el clavo pudiese retirarse para dinamizar el foco de fractura suponía una ventaja respecto a colocar una segunda placa en cúbito ó una doble placa en radio, que no podrían retirarse con tanta facilidad y en caso de no retirarlas se podría provocar una sobreprotección de los implantes y retrasar la cicatrización.



domingo, 12 de febrero de 2017

Fractura de fémur proximal en gato




Fractura de fémur proximal en gato


Tal y como el título indica, en esta ocasión nuestro paciente es un gato. Se trata de un macho adulto de 5 kg de peso y 3 años, que se ha ido de paseo y ha vuelto a los dos días con una clara cojera de su extremidad posterior derecha.

En la exploración clínica ya se nota inestabilidad en la región del muslo y al  hacer el estudio radiográfico nos encontramos las siguientes imágenes:



fractura de fémur felino



fractura de fémur felino





Se trata de una fractura metafisaria proximal oblicua del fémur derecho, en un paciente adulto difícil de controlar porque está habituado a salir para dar grandes paseos y los dueños no están muy decididos a encerrarlo.


Reconozco que cuando la colaboración de los propietarios es dudosa me cuesta más proponer una solución quirúrgica pero si no queremos que el paciente esté sufriendo meses hasta que cicatrice mal, la cirugía puede ser un excelente atajo para que el paciente sufra menos y se recupere antes.


En este caso los fragmentos parecían fácilmente reducibles y una placa debería ser una solución más que suficiente, pero para facilitar la reducción y para fortalecer la fijación puse también una aguja intramedular que añadiese un poco más de rigidez a la estructura, puesto que  sabía que el paciente no tendría el reposo adecuado.

Veamos las radiografías del control post operatorio:


placa y aguja kirschner en fémur felino

placa y tornillos en fémur felino


Aparentemente todo estaba muy bien, a pesar de ello insistí muchísimo en que el paciente debería estar en reposo, y de lo importante que era que no le permitiesen salir a la calle, y que lo mantuviesen en un espacio cerrado y pequeño.


Supe que al principio me hicieron caso y el gato estuvo dentro de casa, encerrado en su transportín la primera semana y luego corriendo y saltando por la habitación de invitados dos semanas más. 
También supe que luego se escapó y volvió cojeando, pero no lo trajeron a revisión y simplemente volvió al transportín primero y luego a la habitación de invitados hasta que consideraron que ya caminaba bien y volvió un día a la clínica, momento que aproveché para hacer las radiografías siguientes:



callo óseo fémur felino



placa y clavo intramedular gato



No es el final que me esperaba, pero a pesar de todo la fijación ha aguantado, se ha formado un callo cicatricial, el paciente no cojea, hay buena alineación de los fragmentos y los dueños están más concienciados en controlar a su gato.